El otoño trae consigo diferentes frutas y verduras de temporada que pueden ofrecerse ocasionalmente a los perros como premio o complemento de su alimentación.
Calabaza, boniato, manzana o pera son algunos ejemplos de alimentos que pueden darse de forma adecuada cuando se preparan correctamente. Sin embargo, que un alimento sea natural no significa necesariamente que sea apropiado para los perros.
Además, durante esta época pueden estar más presentes algunos alimentos potencialmente peligrosos, como las uvas, las pasas o determinadas setas.
Por eso, es importante conocer qué alimentos pueden comer los perros en otoño, cómo ofrecerlos y cuáles deben evitarse.
¿Qué alimentos de otoño pueden comer los perros?
Los perros pueden consumir determinados alimentos vegetales en pequeñas cantidades. No son imprescindibles para cubrir sus necesidades nutricionales, pero pueden utilizarse ocasionalmente como premios o complementos.
Calabaza
La calabaza natural puede ofrecerse a los perros en pequeñas cantidades siempre que esté preparada de forma sencilla, sin azúcar, sal, mantequilla, especias ni otros ingredientes añadidos.
Puede darse cocinada o en forma de puré de calabaza natural. Si se utiliza calabaza en conserva, es importante comprobar que se trate únicamente de calabaza y no de un preparado para tartas o postres.
La calabaza aporta fibra y puede formar parte ocasionalmente de la alimentación de un perro, pero no debe sustituir una dieta completa y equilibrada.
Boniato
El boniato cocinado y sin condimentos puede darse ocasionalmente a los perros.
Es preferible ofrecerlo cocinado y en pequeñas cantidades, sin añadir sal, azúcar, mantequilla, salsas ni especias.
Como ocurre con cualquier alimento complementario, hay que tener en cuenta su aporte energético dentro del conjunto de la dieta.
Manzana
La manzana puede ofrecerse ocasionalmente como premio.
Antes de dársela a un perro, es recomendable retirar el corazón, las semillas y el tallo, y cortarla en trozos adecuados a su tamaño.
Retirar estas partes permite ofrecer la fruta de una forma más segura y reduce el riesgo de atragantamiento. Las semillas contienen compuestos cianogénicos, por lo que no deben ofrecerse deliberadamente.
Pera
La pera puede ofrecerse en pequeñas cantidades como premio ocasional.
Debe lavarse correctamente y retirar las semillas, el corazón y el tallo antes de cortarla en trozos adecuados.
Como sucede con cualquier fruta, no debe utilizarse para sustituir una parte importante de la alimentación habitual.
Zanahoria
La zanahoria puede utilizarse como premio ocasional y ofrecerse cruda o cocinada.
Si se da cruda, debe cortarse en un tamaño apropiado para el perro, especialmente en perros pequeños, para reducir el riesgo de atragantamiento.
No es necesario añadir sal, aceite, salsas u otros condimentos.
Judías verdes
Las judías verdes pueden ofrecerse ocasionalmente a los perros.
Pueden darse crudas o cocinadas, siempre que estén preparadas sin sal, aceite, salsas, ajo, cebolla u otros condimentos.
¿Cómo ofrecer alimentos de otoño a un perro?
La forma de preparación y la cantidad son importantes.
Para ofrecer frutas y verduras de forma segura:
- Lava bien los alimentos antes de dárselos.
- Retira semillas, corazones, tallos y otras partes que puedan resultar peligrosas.
- Corta los alimentos en tamaños adecuados.
- Cocina el boniato y la calabaza antes de ofrecerlos.
- No añadas sal, azúcar, mantequilla, salsas ni especias.
- Introduce los alimentos nuevos progresivamente.
- Empieza con pequeñas cantidades para comprobar su tolerancia.
Además, estos alimentos deben considerarse premios o complementos, no sustitutos de la alimentación principal.
La WSAVA recomienda que los premios no aporten más del 10 % de las calorías diarias. Una cantidad excesiva de alimentos adicionales puede contribuir al aumento de peso y desplazar parte de la alimentación completa y equilibrada.
En perros con enfermedades, alergias, sensibilidades alimentarias, sobrepeso o que siguen una dieta veterinaria específica, es recomendable consultar con un profesional veterinario antes de introducir alimentos adicionales.
Alimentos de otoño que los perros no deben comer
No todos los alimentos habituales del otoño son adecuados para los perros. Algunos pueden provocar intoxicaciones o problemas de salud importantes.
Uvas y pasas
Las uvas y las pasas no deben darse a los perros.
Su ingestión se ha asociado con problemas gastrointestinales y lesión renal aguda. La cantidad de ácido tartárico puede variar entre las frutas, por lo que la respuesta también puede variar entre individuos.
Las pasas pueden aparecer además en productos como panes, cereales, barritas o determinados productos de repostería.
Si un perro ingiere uvas o pasas, es importante contactar con un veterinario lo antes posible.
Cebolla, ajo, puerro y cebollino
La cebolla, el ajo, el puerro y el cebollino pertenecen al género Allium y pueden resultar tóxicos para los perros.
Su ingestión puede provocar daño oxidativo en los glóbulos rojos y anemia. El riesgo también existe con determinadas formas concentradas, como el ajo o la cebolla deshidratados o en polvo.
Por este motivo, no deben utilizarse para condimentar la comida de un perro.
Setas silvestres
No se debe permitir que un perro coma setas que encuentre durante un paseo.
Existen especies de setas potencialmente tóxicas y su identificación puede resultar difícil. No es recomendable intentar determinar si una seta es segura únicamente por su aspecto.
Ante la ingestión de una seta silvestre o desconocida, es recomendable contactar con un veterinario rápidamente.
Este punto cobra especial importancia durante el otoño, cuando las condiciones ambientales favorecen la aparición de setas en muchas zonas.
Chocolate
El chocolate es tóxico para los perros debido principalmente a la teobromina y la cafeína que contiene.
El riesgo depende del tipo de chocolate, la cantidad ingerida y el tamaño del perro. Los productos con mayor concentración de cacao contienen cantidades superiores de estas sustancias.
Por ello, el chocolate y los alimentos que lo contienen deben mantenerse fuera de su alcance.
Xilitol
El xilitol es un edulcorante que puede encontrarse en determinados productos sin azúcar, como chicles, caramelos, productos de repostería y algunas mantequillas de frutos secos.
En los perros puede provocar una liberación rápida de insulina y una bajada grave de glucosa en sangre. También puede producir lesión o insuficiencia hepática.
Por eso, antes de ofrecer un alimento elaborado, es importante revisar su composición.
Nueces de macadamia
Las nueces de macadamia son tóxicas para los perros.
Su ingestión puede provocar vómitos, debilidad, falta de coordinación, temblores y aumento de la temperatura corporal.
No deben ofrecerse como premio.
¿Las frutas y verduras pueden sustituir parte de la alimentación?
No.
Las frutas y verduras pueden utilizarse como premios o complementos, pero no proporcionan por sí solas todos los nutrientes que necesita un perro.
La alimentación principal debe ser completa y equilibrada y cubrir las necesidades nutricionales individuales.
Además, cuando se añaden alimentos a la dieta habitual hay que tener en cuenta su aporte energético para evitar un exceso de calorías.
¿Cuánta fruta o verdura puede comer un perro?
No existe una cantidad universal que sea adecuada para todos los perros.
La cantidad depende de factores como el tamaño, el peso, la edad, el nivel de actividad, el estado corporal y la alimentación habitual.
Como referencia, la WSAVA recomienda que los premios no superen aproximadamente el 10 % de las calorías diarias. El resto debería proceder de una alimentación completa y equilibrada.
Por tanto, no es recomendable establecer una cantidad fija de gramos de fruta o verdura para todos los perros.
¿Qué hacer si un perro come un alimento potencialmente tóxico?
Ante la ingestión de un alimento potencialmente tóxico, es importante actuar rápidamente.
Hay que contactar con un veterinario y facilitar, si es posible, la siguiente información:
- Qué alimento ha ingerido.
- Qué cantidad aproximadamente.
- Cuándo se produjo la ingestión.
- El peso aproximado del perro.
- Si presenta algún síntoma.
No conviene esperar a que aparezcan síntomas, especialmente después de la ingestión de alimentos como uvas, pasas, chocolate, xilitol o setas desconocidas.
Tampoco se debe provocar el vómito ni administrar remedios caseros por iniciativa propia. El tratamiento depende del alimento ingerido, la cantidad, el tiempo transcurrido y el estado del perro, por lo que debe determinarlo un profesional veterinario.
En el caso del xilitol, por ejemplo, la aparición de hipoglucemia puede ser rápida y Merck no recomienda intentar provocar el vómito en casa.
Preguntas frecuentes
¿Qué frutas pueden comer los perros en otoño?
Los perros pueden comer pequeñas cantidades de frutas como manzana y pera. Deben lavarse correctamente y ofrecerse en trozos adecuados, retirando previamente las semillas, el corazón y los tallos.
¿Los perros pueden comer calabaza?
Sí. La calabaza natural puede ofrecerse en pequeñas cantidades, preferiblemente cocinada y sin azúcar, sal, especias ni otros ingredientes añadidos.
¿Los perros pueden comer boniato?
Sí. El boniato cocinado y sin condimentos puede ofrecerse ocasionalmente como complemento o premio.
¿Los perros pueden comer manzana?
Sí. La manzana puede darse en pequeñas cantidades, siempre retirando el corazón, las semillas y el tallo antes de ofrecerla.
¿Los perros pueden comer uvas?
No. Las uvas y las pasas pueden provocar problemas graves, incluida lesión renal aguda. Si se produce una ingestión accidental, hay que contactar con un veterinario cuanto antes.
¿Los perros pueden comer setas?
No se recomienda que coman setas silvestres encontradas durante los paseos. Algunas especies pueden ser tóxicas y no siempre es posible identificarlas correctamente por su aspecto.
¿La fruta es buena para los perros?
Algunas frutas pueden utilizarse como premios ocasionales, pero no son imprescindibles para cubrir las necesidades nutricionales de un perro. La alimentación principal debe ser completa y equilibrada.
¿Cuántas frutas y verduras puede comer un perro al día?
No existe una cantidad única válida para todos los perros. Deben darse en cantidades moderadas y contabilizarse dentro de los premios y alimentos adicionales de la dieta.
Como referencia, la WSAVA recomienda que los premios no superen aproximadamente el 10 % de las calorías diarias.
Conclusión
El otoño ofrece diferentes alimentos que pueden darse ocasionalmente a los perros. Calabaza, boniato, manzana, pera, zanahoria y judías verdes son algunas opciones que pueden utilizarse como premios o complementos cuando se preparan correctamente.
La cantidad también es importante. Estos alimentos no deben sustituir una alimentación completa y equilibrada y deben formar parte de ese pequeño porcentaje de alimentos adicionales que se ofrecen fuera de la dieta principal.
Por otro lado, durante el otoño conviene prestar especial atención a alimentos potencialmente peligrosos. Uvas, pasas, cebolla, ajo, puerro, cebollino, chocolate, xilitol, nueces de macadamia y determinadas setas deben mantenerse fuera del alcance de los perros.
Ante una posible intoxicación, lo más importante es actuar rápidamente y contactar con un veterinario para recibir indicaciones específicas.
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