Cómo limpiar las orejas a un perro

Saber cómo limpiar las orejas a un perro es una de las tareas de higiene más importantes y, al mismo tiempo, una de las más descuidadas. Las orejas caninas son sensibles, complejas y propensas a infecciones si no se cuidan correctamente. Una limpieza adecuada no solo previene malos olores, sino que evita molestias, dolor e incluso problemas de audición a largo plazo.

Muchas personas sienten miedo de hacer daño o piensan que no es necesario limpiar las orejas si “se ven bien”. Sin embargo, la acumulación de cera, humedad y suciedad crea un ambiente perfecto para bacterias y hongos. En este artículo extenso y detallado aprenderás todo lo necesario para realizar esta tarea con seguridad, confianza y buenos resultados.

¿Por qué es importante limpiar las orejas de un perro?

Las orejas de los perros cumplen una función vital: captar sonidos con gran precisión. Pero su anatomía también las hace vulnerables. El canal auditivo es largo y en forma de “L”, lo que dificulta la salida natural de cera y suciedad.

Cuando no se limpian correctamente, pueden aparecer:

  • Infecciones por bacterias u hongos
  • Inflamación del canal auditivo (otitis)
  • Mal olor persistente
  • Dolor y picazón
  • Pérdida de equilibrio en casos graves

Por eso, aprender cómo limpiar las orejas a un perro no es una cuestión estética, sino una medida preventiva de salud.

¿Cada cuánto tiempo se deben limpiar las orejas?

No existe una frecuencia única válida para todos los perros. Depende de varios factores:

  • Forma de las orejas (erguidas o caídas)
  • Nivel de actividad
  • Ambiente en el que vive
  • Predisposición genética a infecciones

En general:

  • Perros con orejas caídas suelen necesitar limpieza semanal
  • Perros con orejas erguidas pueden requerirla cada 2-4 semanas
  • Si hay tendencia a infecciones, el veterinario puede recomendar una rutina específica

Limpiar en exceso también es perjudicial, ya que puede irritar el canal auditivo. Algunas razas con predisposición a cerumen denso pueden necesitar más frecuente.

Cómo saber si un perro necesita limpieza de orejas

Antes de limpiar, es importante observar. Las orejas sanas tienen un color rosado claro y apenas desprenden olor. Las señales de que necesitan limpieza incluyen:

  • Olor fuerte o desagradable
  • Acumulación visible de cera oscura
  • Sacudidas frecuentes de cabeza
  • Rascado insistente de las orejas
  • Enrojecimiento

Si hay dolor intenso, secreción amarilla, verdosa o con sangre, no se debe limpiar en casa y se debe acudir al veterinario.

Materiales necesarios para limpiar las orejas correctamente

Antes de comenzar, prepara todo lo necesario. Esto evita interrupciones y reduce el estrés.

  • Solución limpiadora ótica específica para perros
  • Gasas o algodón (nunca bastoncillos)
  • Toalla
  • Premios para reforzar la experiencia positiva

Nunca uses alcohol, agua oxigenada, vinagre ni productos humanos, ya que pueden causar irritación severa.

Cómo limpiar las orejas a un perro paso a paso

Paso 1: Crear un ambiente tranquilo

Elige un lugar silencioso y cómodo. Hablar con voz calmada y mostrar seguridad ayuda a que el perro se relaje. Si es la primera vez, es normal que esté inquieto.

Paso 2: Revisar visualmente la oreja

Levanta suavemente la oreja y observa el interior. Si notas inflamación extrema, heridas o dolor, suspende el proceso.

Paso 3: Aplicar la solución limpiadora

Introduce la cantidad recomendada de limpiador en el canal auditivo. No introduzcas el aplicador profundamente; basta con colocarlo en la entrada. Aplicar la cantidad recomendada indicada en el envase, normalmente unas gotas

Paso 4: Masajear la base de la oreja

Masajea suavemente durante 20 a 30 segundos. Escucharás un sonido húmedo; esto es normal y ayuda a desprender la suciedad.

Paso 5: Permitir que sacuda la cabeza

Deja que sacuda la cabeza. Este movimiento ayuda a expulsar restos de cera y líquido.

Paso 6: Limpiar el exceso

Con una gasa o algodón, limpia suavemente la parte visible del canal y el pabellón auditivo. Nunca introduzcas objetos dentro del canal.

Paso 7: Reforzar con algo positivo

Ofrecer un premio al final ayuda a que asocie la limpieza con una experiencia agradable.

Errores comunes al limpiar las orejas

Aprender cómo limpiar las orejas a un perro también implica saber qué no hacer.

  • Usar bastoncillos: empujan la suciedad hacia dentro
  • Limpiar en exceso
  • Utilizar productos inadecuados
  • Forzar si hay dolor
  • No secar bien después de baños

Evitar estos errores reduce el riesgo de lesiones e infecciones.

Diferencias según el tipo de oreja

Orejas caídas

Retienen más humedad y calor, lo que favorece la proliferación de microorganismos. Requieren revisiones más frecuentes.

Orejas erguidas

Tienen mejor ventilación, pero aun así pueden acumular polvo y cera.

Orejas con mucho pelo

Algunas razas con pelo dentro del canal auditivo necesitan limpieza frecuente y, a veces, extracción de pelo, siempre por veterinario o peluquero especializado.

Limpieza de orejas después del baño o natación

La humedad es uno de los principales enemigos del oído. Después del baño o de nadar:

  • Secar bien la parte externa
  • Usar soluciones secantes recomendadas
  • Revisar en los días siguientes

Esto previene infecciones por hongos, muy comunes en ambientes húmedos.

Otitis: cuándo sospechar y qué hacer

La otitis es una inflamación del oído que puede ser externa, media o interna. Los síntomas más comunes son:

  • Dolor intenso
  • Olor muy fuerte
  • Secreción espesa
  • Cabeza inclinada

En estos casos, no se debe limpiar sin diagnóstico veterinario. El tratamiento depende de la causa (bacterias, hongos, ácaros o alergias).

¿Se pueden usar remedios caseros?

Es frecuente buscar soluciones caseras, pero muchas son peligrosas. Sustancias como vinagre, aceites esenciales o infusiones pueden empeorar el problema.

Solo se deben usar productos formulados específicamente para perros y recomendados por profesionales.

La importancia de la constancia y la observación

La limpieza de orejas no debe verse como una tarea ocasional, sino como parte de una rutina de cuidado. Observar cambios de color, olor o comportamiento permite actuar a tiempo.

Una oreja sana es silenciosa, sin molestias ni secreciones. Mantener este estado requiere constancia, no fuerza.

Preguntas frecuentes sobre cómo limpiar las orejas a un perro

¿Desde cachorro se pueden limpiar las orejas?

Sí, siempre con suavidad y productos adecuados.

¿Qué pasa si no se limpian nunca?

Aumenta el riesgo de infecciones y dolor crónico.

¿Es normal que huelan mal?

No. El mal olor suele indicar infección o acumulación excesiva de cera.

¿Se puede limpiar si hay cera oscura?

Sí, si no hay dolor ni secreción anormal.

¿Con qué frecuencia es demasiado?

Más de dos veces por semana suele ser excesivo, salvo indicación veterinaria.

¿Es necesario en todos los perros?

Sí, aunque la frecuencia varía.

Relación entre higiene auditiva y bienestar general

Las infecciones de oído no solo causan dolor local. Pueden afectar el equilibrio, el apetito y el comportamiento. Un perro con dolor constante puede mostrarse irritable, apático o retraído.

La American Veterinary Medical Association destaca que la higiene auditiva adecuada reduce significativamente la incidencia de otitis y mejora la calidad de vida general.

Consejos finales para una limpieza segura

  • Mantén la calma y sé paciente
  • Usa siempre productos específicos
  • Observa reacciones durante y después
  • No fuerces si hay resistencia extrema
  • Consulta ante cualquier duda

Conclusión: una práctica sencilla que previene grandes problemas

Aprender cómo limpiar las orejas a un perro es una habilidad esencial para cualquier persona que conviva con uno. No requiere fuerza ni experiencia avanzada, solo información correcta, constancia y atención.

Una limpieza adecuada previene infecciones, reduce molestias y mejora notablemente la calidad de vida. Dedicar unos minutos a esta tarea puede evitar semanas de dolor y tratamientos costosos.

Cuidar las orejas es cuidar el bienestar completo. Con práctica y paciencia, se convierte en una rutina sencilla y beneficiosa para todos.

Empieza ahora: su menú natural a medida

¡Crea el menú de tu perro!

Perro mirando hamburguesa