El verano es una época perfecta para disfrutar de paseos, excursiones y baños en la playa, la piscina o el río junto a un perro. Sin embargo, también es la estación en la que aumentan los casos de otitis, una inflamación del oído que puede resultar muy molesta e incluso dolorosa.
La combinación de humedad, calor y determinados factores individuales favorece la proliferación de bacterias y levaduras en el conducto auditivo. Conocer por qué ocurre y cómo prevenirlo puede ayudar a evitar complicaciones y mantener una buena salud auditiva durante los meses más calurosos.
¿Qué es la otitis en perros?
La otitis es la inflamación del oído. Según la zona afectada, puede clasificarse en:
- Otitis externa, la más frecuente, que afecta al conducto auditivo externo.
- Otitis media, cuando la inflamación alcanza el oído medio.
- Otitis interna, menos habitual, pero más grave, ya que puede afectar al equilibrio y la audición.
La mayoría de los casos diagnosticados durante el verano corresponden a una otitis externa.
¿Por qué la otitis es más frecuente en verano?
Durante los meses de calor se dan varias circunstancias que favorecen la aparición de esta enfermedad.
Baños en playa, piscina o río
Muchos perros disfrutan bañándose para refrescarse. Sin embargo, si el agua permanece dentro del conducto auditivo, aumenta la humedad y se crea un ambiente favorable para el crecimiento de bacterias y levaduras.
El riesgo existe tanto en agua dulce como en agua salada o piscinas.
El calor y la humedad
Las altas temperaturas, junto con una mayor humedad ambiental, favorecen la proliferación de microorganismos que normalmente pueden encontrarse en pequeñas cantidades en el oído.
Cuando este equilibrio se altera, pueden aparecer infecciones.
Mayor actividad al aire libre
Durante el verano también aumentan las caminatas por zonas con vegetación. Espigas, semillas u otros cuerpos extraños pueden introducirse en el oído y desencadenar una inflamación que favorezca el desarrollo de una otitis.
¿Qué perros tienen más riesgo?
Aunque cualquier perro puede desarrollar una otitis, algunos presentan una mayor predisposición.
Entre ellos se encuentran:
- Perros con orejas caídas, como Cocker Spaniel, Basset Hound o Beagle.
- Razas con abundante pelo dentro del conducto auditivo, como Caniche o Schnauzer.
- Perros con antecedentes de alergias cutáneas o alimentarias.
- Perros que nadan con frecuencia.
- Animales con episodios repetidos de otitis.
Tener una predisposición no significa que la otitis sea inevitable, pero sí que conviene prestar una mayor atención al cuidado de los oídos.
Primeros síntomas de una otitis
Detectar los primeros signos permite iniciar el tratamiento antes de que la infección empeore.
Algunos síntomas frecuentes son:
- Sacudir la cabeza de forma repetida.
- Rascarse las orejas con frecuencia.
- Dolor al tocar la zona.
- Mal olor procedente del oído.
- Enrojecimiento del conducto auditivo.
- Secreción marrón, amarillenta o con pus.
- Mantener la cabeza inclinada hacia un lado.
- Inquietud o cambios de comportamiento debido al dolor.
Si la inflamación progresa, también pueden aparecer pérdida de equilibrio o dolor intenso.
¿Qué hacer si sospechas que tiene otitis?
Si observas alguno de estos síntomas, lo más recomendable es acudir al centro veterinario para que realice una exploración del oído.
No es aconsejable utilizar gotas óticas sin un diagnóstico previo. En algunos casos puede existir una perforación del tímpano o una causa subyacente, como un cuerpo extraño o una alergia, que requiere un tratamiento específico.
Tampoco se deben introducir bastoncillos de algodón en el conducto auditivo, ya que pueden empujar el material hacia el interior y empeorar la lesión.
Cómo prevenir la otitis en verano
Aunque no siempre puede evitarse, existen medidas sencillas que ayudan a reducir el riesgo.
Seca bien las orejas después del baño
Tras bañarse en la playa, la piscina o el río, seca suavemente la parte externa de las orejas con una toalla limpia. Si tu veterinario lo recomienda, puedes utilizar un limpiador ótico específico para ayudar a eliminar el exceso de humedad.
Revisa los oídos con frecuencia
Especialmente después de paseos por zonas con vegetación o baños, comprueba que no haya espigas, suciedad excesiva, mal olor o enrojecimiento.
Mantén una higiene adecuada
Limpia los oídos únicamente cuando sea necesario y con productos formulados para perros. Una limpieza excesiva también puede alterar la barrera protectora del conducto auditivo.
Controla las alergias
Las alergias ambientales o alimentarias son una de las principales causas de otitis recurrentes. Si un perro presenta episodios repetidos, es importante investigar la causa junto con el veterinario.
Evita manipular el conducto auditivo
No utilices bastoncillos ni objetos para limpiar el interior del oído, ya que pueden provocar lesiones o empujar la suciedad hacia zonas más profundas.
Preguntas frecuentes
¿Todos los perros que nadan desarrollan otitis?
No. Muchos perros nadan durante toda su vida sin presentar problemas. Sin embargo, la humedad repetida aumenta el riesgo, especialmente en aquellos con predisposición.
¿La playa produce más otitis que la piscina?
No necesariamente. Tanto el agua del mar como la de la piscina o el río pueden favorecer la humedad en el conducto auditivo si no se seca correctamente después del baño.
¿Se puede prevenir completamente?
No siempre. Algunos perros presentan enfermedades como alergias o alteraciones anatómicas que aumentan el riesgo. Aun así, mantener una buena higiene y revisar los oídos con frecuencia ayuda a reducir la probabilidad de sufrir una otitis.
¿Puedo limpiar los oídos después de cada baño?
No siempre es necesario. Una limpieza excesiva puede irritar el conducto auditivo. Lo más recomendable es secar bien las orejas y utilizar limpiadores óticos únicamente cuando lo indique el veterinario o en perros con predisposición.
¿La otitis puede curarse sola?
No es lo habitual. Sin tratamiento, muchas otitis empeoran con el paso de los días y pueden extenderse a estructuras más profundas del oído, por lo que es importante acudir al veterinario ante los primeros síntomas.
Conclusión
El verano reúne varias condiciones que favorecen la aparición de otitis en los perros: los baños frecuentes, el aumento de la humedad y el calor crean un entorno ideal para que bacterias y levaduras proliferen en el oído.
Revisar los oídos con regularidad, secarlos correctamente después del baño y acudir al veterinario ante los primeros síntomas son las mejores herramientas para prevenir complicaciones. Con unos cuidados sencillos, es posible disfrutar del verano reduciendo el riesgo de una de las enfermedades más habituales de esta época del año.
Empieza ahora: su menú natural a medida
