Pulgas y garrapatas en perros en verano: cómo prevenirlas

El verano invita a disfrutar de más tiempo al aire libre, ya sea en el campo, la montaña, el parque o la playa. Sin embargo, también coincide con una mayor actividad de las pulgas y las garrapatas, dos parásitos externos que pueden afectar a la salud de los perros.

Además de provocar picor e irritación en la piel, estos parásitos pueden transmitir enfermedades o desencadenar otros problemas de salud. Por eso, la prevención, la revisión del pelaje tras los paseos y una actuación rápida si se detectan son fundamentales para reducir el riesgo.

En este artículo te explicamos cómo reconocer una infestación, qué enfermedades pueden transmitir, cómo retirar una garrapata correctamente y qué medidas ayudan a proteger a tu perro durante los meses de más calor.

¿Por qué aumentan las pulgas y las garrapatas en verano?

Las temperaturas cálidas y un cierto grado de humedad favorecen el desarrollo y la actividad de muchos parásitos externos. Además, durante el verano los perros suelen pasar más tiempo al aire libre, aumentando la probabilidad de entrar en contacto con ellos.

Es habitual encontrarlos en:

  • Parques.
  • Jardines.
  • Bosques.
  • Senderos.
  • Zonas con hierba alta.
  • Lugares frecuentados por fauna silvestre.

Aunque el verano es la época de mayor actividad, en regiones con clima templado tanto pulgas como garrapatas pueden mantenerse activas durante buena parte del año.

¿Cuál es la diferencia entre una pulga y una garrapata?

Pulgas Garrapatas
Son insectos sin alas. Son arácnidos.
Saltan de un animal a otro. No saltan ni vuelan; esperan sobre la vegetación hasta adherirse al pasar un animal.
Se alimentan varias veces al día. Permanecen adheridas durante varios días mientras se alimentan.
Pueden provocar dermatitis alérgica y transmitir Dipylidium caninum. Pueden transmitir enfermedades como ehrlichiosis, anaplasmosis o babesiosis.

¿Qué enfermedades pueden transmitir?

Enfermedades transmitidas por las garrapatas

No todas las garrapatas están infectadas, pero algunas pueden transmitir microorganismos capaces de causar enfermedades importantes.

Ehrlichiosis

Provocada por bacterias del género Ehrlichia, puede producir:

  • Fiebre.
  • Decaimiento.
  • Pérdida de apetito.
  • Alteraciones en las plaquetas.
  • Sangrados en los casos más graves.

Anaplasmosis

Esta enfermedad puede provocar:

  • Fiebre.
  • Dolor articular.
  • Cojera.
  • Letargo.
  • Disminución del apetito.

Babesiosis

Está causada por protozoos que destruyen los glóbulos rojos y puede producir:

  • Anemia.
  • Encías pálidas.
  • Debilidad.
  • Fiebre.
  • Orina de color oscuro.

La presencia de estas enfermedades depende de la zona geográfica y de las especies de garrapatas presentes.

Problemas asociados a las pulgas

Las pulgas también pueden afectar significativamente al bienestar y la salud.

Entre los problemas más frecuentes destacan:

  • Dermatitis alérgica por picadura de pulga (DAPP).
  • Picor intenso.
  • Infecciones cutáneas secundarias por el rascado.
  • Anemia en infestaciones importantes, especialmente en cachorros.
  • Transmisión del parásito intestinal Dipylidium caninum cuando el perro ingiere accidentalmente una pulga durante el acicalamiento.

Además, una pulga adulta puede poner hasta 40-50 huevos al día, por lo que una infestación puede multiplicarse rápidamente si no se controla.

¿Cómo saber si un perro tiene pulgas o garrapatas?

Los signos más habituales son:

  • Rascado constante.
  • Mordisqueo del cuerpo.
  • Enrojecimiento de la piel.
  • Costras.
  • Caída localizada del pelo.
  • Presencia de pequeños puntos negros (heces de pulga).
  • Garrapatas adheridas a la piel.

Detectarlas cuanto antes facilita su eliminación y reduce el riesgo de complicaciones.

¿Dónde suelen esconderse las garrapatas?

Las garrapatas suelen adherirse a zonas con piel fina y buena irrigación sanguínea.

Revisa especialmente:

  • Orejas.
  • Cuello.
  • Axilas.
  • Ingles.
  • Entre los dedos.
  • Alrededor de los ojos.
  • Debajo del collar.
  • Base de la cola.

Tras un paseo por zonas con vegetación es recomendable revisar cuidadosamente todo el cuerpo.

Cómo revisar a un perro después del paseo

Dedicar unos minutos a revisar el pelaje puede ayudar a detectar los parásitos antes de que permanezcan adheridos durante mucho tiempo.

Para hacerlo:

  1. Pasa las manos lentamente por todo el cuerpo.
  2. Separa el pelo en las zonas más densas.
  3. Examina las orejas por dentro y por fuera.
  4. Revisa cuello, axilas e ingles.
  5. Comprueba las almohadillas y el espacio entre los dedos.
  6. Observa la base de la cola.

Si encuentras una garrapata, lo más recomendable es retirarla cuanto antes.

Cómo quitar una garrapata correctamente

Si detectas una garrapata adherida:

  1. Utiliza unas pinzas de punta fina o un gancho específico.
  2. Sujétala lo más cerca posible de la piel.
  3. Tira lentamente y de forma continua, sin retorcerla.
  4. Comprueba que se ha retirado por completo.
  5. Desinfecta la zona.

No se recomienda utilizar aceite, alcohol, vaselina, esmalte de uñas ni aplicar calor, ya que estas prácticas pueden favorecer que la garrapata libere más saliva o contenido intestinal durante la extracción.

¿Cuánto tarda una garrapata en transmitir una enfermedad?

No existe un tiempo único.

Depende del microorganismo implicado y de la especie de garrapata. En algunas enfermedades la transmisión requiere varias horas de alimentación, mientras que en otras puede producirse antes.

Por este motivo, retirar la garrapata lo antes posible puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión de algunos patógenos, aunque no lo elimina completamente.

¿Qué hacer si un perro tiene pulgas?

Si observas pulgas:

  • Consulta con el veterinario para elegir el antiparasitario más adecuado.
  • Lava mantas, camas y otros textiles.
  • Aspira alfombras, sofás y rincones de la vivienda.
  • Repite la limpieza siguiendo las recomendaciones del profesional.

Es importante recordar que la mayor parte de la población de pulgas (huevos, larvas y pupas) se encuentra en el ambiente y no sobre el perro, por lo que tratar únicamente al animal suele ser insuficiente para eliminar una infestación.

Cómo prevenir pulgas y garrapatas

La prevención sigue siendo la mejor herramienta.

Las principales recomendaciones son:

  • Utilizar antiparasitarios siguiendo las indicaciones del veterinario.
  • Mantener actualizado el calendario de desparasitación.
  • Revisar el pelaje después de los paseos.
  • Evitar, cuando sea posible, las zonas con vegetación muy alta durante los meses de mayor actividad.
  • Mantener limpios los lugares donde descansa el perro.

Actualmente existen diferentes opciones preventivas, como pipetas, collares y comprimidos orales. El veterinario podrá recomendar la más adecuada según el estilo de vida y el riesgo de exposición.

Aunque estos productos son muy eficaces, ningún método preventivo elimina por completo el riesgo de exposición, por lo que revisar el pelaje continúa siendo una medida muy recomendable.

¿Cuándo acudir al veterinario?

Consulta con el veterinario si:

  • No consigues retirar completamente una garrapata.
  • La zona presenta inflamación importante o secreción.
  • Aparece fiebre.
  • El perro muestra apatía o pérdida de apetito.
  • Observas cojera o debilidad.
  • Existen sangrados o hematomas.
  • La infestación por pulgas es importante o persistente.

El diagnóstico precoz mejora las posibilidades de tratar con éxito las enfermedades transmitidas por estos parásitos.

Preguntas frecuentes

¿Las pulgas y las garrapatas solo aparecen en verano?

No. Aunque su actividad aumenta con el calor, en muchas zonas pueden encontrarse durante buena parte del año.

¿Los perros que viven en ciudad también pueden tener garrapatas?

Sí. También pueden encontrarse en parques urbanos, jardines y zonas periurbanas con vegetación.

¿Cada cuánto tiempo conviene revisar el pelaje?

Siempre que el perro haya paseado por zonas con vegetación, especialmente durante primavera y verano.

¿Puedo quitar una garrapata con los dedos?

No es lo más recomendable. Lo ideal es utilizar unas pinzas o un gancho específico para minimizar el riesgo de dejar restos adheridos a la piel.

¿Los remedios naturales sustituyen a los antiparasitarios?

Actualmente no existe evidencia científica suficiente que demuestre que los remedios naturales ofrecen una protección comparable a los antiparasitarios veterinarios autorizados.

Conclusión

Las pulgas y las garrapatas son mucho más que una molestia estacional. Además de provocar picor e irritación, pueden transmitir enfermedades y afectar al bienestar de los perros si no se detectan y controlan a tiempo.

La combinación de una buena prevención, la revisión del pelaje después de los paseos y una actuación rápida ante la presencia de estos parásitos es la mejor estrategia para reducir el riesgo. Ante cualquier síntoma compatible con una enfermedad transmitida por pulgas o garrapatas, es importante consultar con un veterinario lo antes posible.

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Perro mirando hamburguesa