Bolas de pelo en gatos: cómo prevenirlas

Las bolas de pelo son un fenómeno relativamente frecuente en los gatos y están relacionadas con uno de sus comportamientos más habituales: el acicalamiento.

Cuando un gato se lame, ingiere parte del pelo que se desprende de su manto. La mayor parte de ese pelo atraviesa el aparato digestivo y se elimina con las heces. Sin embargo, en algunos casos puede acumularse en el estómago y formar una masa de pelo conocida como tricobezoar o bola de pelo.

Una bola de pelo ocasional puede aparecer en un gato sano sin que exista un problema de salud. Sin embargo, los vómitos frecuentes, las arcadas repetidas o los intentos de expulsar una bola de pelo sin conseguirlo no deberían darse por normales, ya que pueden tener otras causas y, en casos poco frecuentes, indicar una obstrucción digestiva.

La buena noticia es que existen medidas que pueden ayudar a reducir la cantidad de pelo que el gato ingiere y, con ello, disminuir el riesgo de que se formen bolas de pelo.

¿Por qué los gatos tienen bolas de pelo?

Los gatos dedican una parte importante de su tiempo al acicalamiento. Su lengua tiene pequeñas estructuras que ayudan a retirar el pelo suelto del manto, pero parte de ese pelo termina siendo ingerido.

El pelo está compuesto principalmente por queratina, una proteína que el organismo no digiere. Por eso, la mayor parte del pelo ingerido continúa por el aparato digestivo y acaba eliminándose con las heces. Una parte, sin embargo, puede permanecer en el estómago y acumularse hasta formar una bola de pelo.

Hay algunos factores que pueden aumentar la probabilidad de que aparezcan:

  • Tener el pelo largo.
  • Encontrarse en una época de mayor muda.
  • Acicalarse de forma especialmente intensa.
  • Presentar problemas de piel que provoquen picor y aumenten el lamido.
  • Tener determinadas enfermedades gastrointestinales que puedan afectar al movimiento normal del contenido digestivo.

Por tanto, las bolas de pelo no dependen únicamente de la longitud del manto.

¿Es normal que un gato vomite bolas de pelo?

Una expulsión ocasional de una bola de pelo puede producirse en gatos sanos.

Aunque se conocen popularmente como “bolas”, las masas de pelo expulsadas suelen tener una forma alargada o cilíndrica, parecida a un pequeño cilindro o salchicha. Están formadas principalmente por pelo, junto con secreciones digestivas y, en ocasiones, restos de alimento.

Lo importante es diferenciar un episodio ocasional de los vómitos o arcadas que se repiten con frecuencia.

Si un gato tiene arcadas continuamente y no consigue expulsar nada, vomita de manera repetida, deja de comer o presenta apatía, no conviene asumir que simplemente tiene una bola de pelo. Estos signos pueden estar relacionados con otros problemas digestivos o incluso respiratorios.

¿Cómo prevenir las bolas de pelo en gatos?

No existe una forma de garantizar que un gato nunca vaya a formar una bola de pelo. Sin embargo, algunas medidas pueden ayudar a reducir la cantidad de pelo que ingiere.

1. Cepillar el pelo con regularidad

El cepillado es una de las medidas preventivas más sencillas.

Al retirar parte del pelo suelto antes de que el gato pueda ingerirlo durante el acicalamiento, se reduce la cantidad de pelo que llega al aparato digestivo.

La frecuencia dependerá del tipo de manto. Los gatos de pelo largo suelen necesitar más cepillado que los de pelo corto, y durante las épocas de muda puede ser conveniente aumentar la frecuencia.

Además, el cepillado permite revisar el estado de la piel y detectar cambios como irritaciones, parásitos, heridas o zonas con pérdida de pelo.

2. Prestar especial atención durante la muda

Durante los periodos en los que el gato pierde más pelo, puede aumentar la cantidad que ingiere mientras se acicala.

En estas épocas, un cepillado más frecuente puede ayudar a retirar el pelo suelto antes de que sea ingerido.

No todos los gatos tienen el mismo patrón de muda, por lo que la frecuencia del cepillado debe adaptarse a cada animal.

3. Mantener una alimentación adecuada

La alimentación puede formar parte del manejo de las bolas de pelo, pero no todos los gatos necesitan una dieta específica para prevenirlas.

Existen alimentos formulados específicamente para el control de bolas de pelo que incluyen cantidades determinadas de fibra. El objetivo de estas formulaciones es favorecer el tránsito del pelo ingerido por el aparato digestivo y reducir la posibilidad de que se acumule.

Esto no significa que aumentar la fibra por cuenta propia vaya a solucionar el problema. La cantidad y el tipo de fibra deben formar parte de una alimentación correctamente formulada.

Si un gato presenta bolas de pelo frecuentes, vómitos repetidos o cualquier otro signo digestivo, es recomendable consultar con un veterinario antes de realizar cambios importantes en su alimentación.

4. Favorecer una buena hidratación

Una buena hidratación forma parte de los cuidados generales que ayudan a mantener un funcionamiento digestivo adecuado.

Es importante que el gato tenga siempre acceso a agua limpia y fresca. En aquellos gatos para los que resulte apropiado, la alimentación húmeda puede contribuir a aumentar la ingesta total de agua.

Sin embargo, la alimentación húmeda no es un tratamiento específico para las bolas de pelo. Su principal interés en este contexto está relacionado con la hidratación.

5. Vigilar un acicalamiento excesivo

Si un gato empieza a lamerse mucho más de lo habitual, pierde pelo o aparecen zonas sin pelo, no conviene asumir que simplemente está produciendo más bolas de pelo.

El acicalamiento excesivo puede aparecer asociado a problemas de piel, alergias, dolor o estrés, entre otras causas. Al lamerse más, el gato también puede ingerir una mayor cantidad de pelo.

En estos casos, identificar y tratar la causa del lamido excesivo es más importante que intentar controlar únicamente las bolas de pelo.

¿Hay gatos más propensos a tener bolas de pelo?

Sí.

Los gatos de pelo largo presentan un mayor riesgo porque pueden ingerir más pelo durante el acicalamiento. También pueden aparecer con mayor frecuencia durante los periodos de muda.

El comportamiento individual también influye. Algunos gatos se acicalan mucho más que otros y, por tanto, pueden ingerir una mayor cantidad de pelo.

Por eso, tener el pelo corto no significa que un gato nunca vaya a formar bolas de pelo, ni tener el pelo largo significa que necesariamente vaya a sufrirlas con frecuencia.

¿Qué hacer si mi gato intenta expulsar una bola de pelo?

Si el gato tiene una arcada ocasional, expulsa una bola de pelo y después recupera su comportamiento habitual, come y bebe con normalidad, no necesariamente existe un motivo de preocupación.

Sin embargo, hay que prestar atención cuando aparecen:

  • Arcadas repetidas sin expulsar nada.
  • Vómitos frecuentes.
  • Falta de apetito.
  • Apatía o debilidad.
  • Dolor abdominal.
  • Dificultad para defecar o ausencia de deposiciones.
  • Incapacidad para mantener agua o alimento.

Una bola de pelo puede, aunque de forma poco frecuente, quedar retenida y provocar una obstrucción del aparato digestivo. Una obstrucción puede ser grave y requiere atención veterinaria.

¿Cuándo hay que acudir al veterinario?

No todos los vómitos o arcadas de un gato están relacionados con las bolas de pelo.

Es recomendable consultar con un veterinario cuando los vómitos son frecuentes o se repiten, especialmente si aparecen junto con otros signos como:

  • Pérdida de apetito.
  • Letargo.
  • Debilidad.
  • Dolor.
  • Diarrea.
  • Sangre en el vómito.
  • Cambios importantes en la ingesta de agua.
  • Cambios en la frecuencia de las deposiciones.
  • Arcadas repetidas sin expulsar nada.

Cornell recomienda valorar especialmente los vómitos frecuentes y aquellos acompañados de signos generales de enfermedad.

También hay que prestar especial atención si el gato no puede mantener agua o comida, ya que puede existir una obstrucción u otro problema que necesite atención veterinaria.

¿Las bolas de pelo son peligrosas?

En muchos casos, una bola de pelo ocasional no supone un problema grave.

El riesgo aparece cuando una masa de pelo no puede avanzar correctamente por el aparato digestivo y provoca una obstrucción. Aunque es poco frecuente, una obstrucción gastrointestinal puede ser grave y requerir tratamiento veterinario, incluso cirugía en algunos casos.

Por eso, lo importante no es preocuparse ante cada bola de pelo, sino saber reconocer cuándo los síntomas dejan de ser ocasionales o aparecen otros signos de enfermedad.

¿Se pueden utilizar productos para las bolas de pelo?

Existen productos y suplementos formulados específicamente para ayudar a controlar las bolas de pelo, incluidos algunos geles lubricantes y dietas específicas.

Sin embargo, no es recomendable administrar laxantes, aceites o productos para las bolas de pelo por cuenta propia. Su uso debe adaptarse a cada gato y, especialmente cuando existen vómitos o sospecha de obstrucción, es importante que un veterinario determine primero qué está ocurriendo.

Además, antes de intentar tratar una bola de pelo es importante descartar otras causas de vómitos o arcadas.

Preguntas frecuentes sobre las bolas de pelo en gatos

¿Es normal que mi gato tenga bolas de pelo?

Una bola de pelo ocasional puede aparecer en gatos sanos. Sin embargo, los vómitos o las arcadas frecuentes no deberían atribuirse automáticamente a las bolas de pelo.

¿Cómo puedo evitar las bolas de pelo de mi gato?

El cepillado regular ayuda a retirar pelo suelto antes de que sea ingerido. También es importante mantener una alimentación adecuada, favorecer una buena hidratación y prestar atención a cualquier acicalamiento excesivo.

¿Los gatos de pelo largo tienen más bolas de pelo?

Pueden tener un mayor riesgo porque pueden ingerir más pelo durante el acicalamiento. El cepillado regular es especialmente importante en estos gatos.

¿Con qué frecuencia debo cepillar a mi gato?

Depende del tipo de pelo, la cantidad de muda y las características individuales. Los gatos de pelo largo suelen necesitar un cepillado más frecuente que los de pelo corto.

¿La alimentación puede ayudar con las bolas de pelo?

Sí, existen alimentos formulados específicamente para ayudar a controlar las bolas de pelo, algunos de ellos con niveles determinados de fibra. Sin embargo, no todos los gatos necesitan este tipo de alimentación y no es recomendable aumentar la fibra por cuenta propia.

¿La comida húmeda ayuda con las bolas de pelo?

La alimentación húmeda puede contribuir a aumentar la ingesta de agua, pero no elimina por sí sola las bolas de pelo. Su papel en este contexto está relacionado principalmente con la hidratación.

¿Qué darle a un gato para las bolas de pelo?

No es recomendable administrar laxantes, aceites o geles por cuenta propia. Existen productos formulados para el control de bolas de pelo, pero su utilización debe adaptarse a las necesidades del gato y, cuando sea necesario, contar con asesoramiento veterinario.

¿Mi gato puede tener una bola de pelo y no vomitarla?

Sí. La mayor parte del pelo ingerido durante el acicalamiento continúa por el aparato digestivo y se elimina con las heces. No todo el pelo ingerido acaba formando una bola de pelo que deba ser vomitada.

¿Cuándo debería preocuparme por las bolas de pelo?

Debes prestar especial atención si aparecen vómitos frecuentes, arcadas repetidas sin expulsar nada, falta de apetito, letargo, debilidad, dolor o cambios importantes en las deposiciones.

¿Las bolas de pelo pueden provocar una obstrucción?

Sí, aunque es poco frecuente. Una masa de pelo puede quedar retenida en el aparato digestivo y provocar una obstrucción potencialmente grave.

Conclusión

Las bolas de pelo son una consecuencia del acicalamiento normal de los gatos y, en muchos casos, una expulsión ocasional no supone un problema.

Para ayudar a reducir su aparición, el cepillado regular es una de las medidas preventivas más sencillas, ya que permite retirar pelo suelto antes de que el gato pueda ingerirlo. Es especialmente importante en gatos de pelo largo y durante los periodos de mayor muda.

La alimentación también puede formar parte del manejo. Existen dietas formuladas para el control de bolas de pelo que incorporan determinados niveles de fibra, pero no todos los gatos necesitan este tipo de alimentación y no se recomienda modificar la cantidad de fibra sin valorar sus necesidades concretas.

Una buena hidratación forma parte de unos cuidados digestivos adecuados, aunque la comida húmeda no debe considerarse un tratamiento específico contra las bolas de pelo.

Y, sobre todo, los vómitos frecuentes, las arcadas repetidas o los intentos de expulsar una bola de pelo sin conseguirlo no deberían normalizarse. Estos signos pueden tener otras causas y, en determinadas situaciones, indicar un problema que necesita atención veterinaria.

Prevenir las bolas de pelo no significa intentar eliminarlas por completo, sino reducir la cantidad de pelo ingerido y saber reconocer cuándo un episodio ocasional puede estar convirtiéndose en un problema.

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