Caldo de huesos para perros: beneficios y cómo prepararlo

El caldo de huesos se ha convertido en un complemento cada vez más popular en la alimentación de los perros. Además de aportar humedad y sabor a la comida, puede contener gelatina y compuestos derivados del colágeno, especialmente cuando se prepara con huesos, cartílagos y tejidos conectivos.

Pero ¿qué hay realmente detrás del caldo de huesos? ¿Tiene beneficios para las articulaciones? ¿Todos los caldos son iguales?

Te contamos qué puede aportar y cómo ofrecerlo de forma segura.

¿Los perros pueden tomar caldo de huesos?

Sí. Los perros pueden tomar caldo de huesos preparado específicamente para ellos, siempre que no contenga ingredientes inadecuados y se utilice como complemento de una alimentación completa y equilibrada.

Una de sus principales ventajas es que permite añadir agua y sabor a una comida. Por eso puede utilizarse como topper, es decir, como complemento que se añade en pequeñas cantidades sobre la ración habitual.

Eso sí, el caldo de huesos no es un alimento completo y no debe sustituir una dieta que cubra todas las necesidades nutricionales del perro.

¿Qué aporta el caldo de huesos?

La composición del caldo puede variar bastante dependiendo de los ingredientes utilizados, la cantidad de agua y el proceso de elaboración.

Por eso, no todos los caldos de huesos tienen exactamente las mismas propiedades.

Aporta humedad

El caldo está compuesto principalmente por agua, por lo que puede ser una forma sencilla de aumentar la humedad de una comida.

Además, puede resultar especialmente atractivo para perros a los que les gusta una textura más húmeda o para aquellos que disfrutan de añadir variedad a su alimentación.

Los caldos de huesos se encuentran entre los alimentos que pueden utilizarse como toppers para aportar humedad y variedad a una dieta.

Eso sí, el caldo no sustituye el agua de bebida, que debe estar siempre disponible.

Puede mejorar la palatabilidad

El proceso de cocción extrae parte de los compuestos responsables del sabor y aroma de los ingredientes utilizados.

Por eso, añadir una pequeña cantidad de caldo puede hacer que una comida resulte más apetecible.

No obstante, si un perro come perfectamente su alimentación habitual, no es necesario añadir un topper en cada comida.

Caldo de huesos y colágeno

Aquí encontramos uno de los aspectos más interesantes del caldo de huesos.

El colágeno es una proteína estructural presente en diferentes tejidos del organismo, incluidos cartílagos, tendones y otros tejidos conectivos.

Cuando el caldo se prepara utilizando huesos, cartílagos y tejidos conectivos y se somete a una cocción prolongada, parte del colágeno puede transformarse en gelatina y otros péptidos derivados del colágeno.

Por eso, un caldo elaborado con una buena cantidad de tejidos ricos en colágeno puede aportar más de estos componentes que un caldo elaborado principalmente con huesos con poco tejido conectivo.

¿Todos los caldos tienen la misma cantidad de colágeno?

No.

La cantidad de colágeno y de sus derivados dependerá de los ingredientes utilizados y del proceso de elaboración.

La textura también puede darnos una pista: algunos caldos ricos en colágeno adquieren una textura gelatinosa al enfriarse. Sin embargo, la textura por sí sola no permite saber exactamente cuánto colágeno contiene un producto.

¿El caldo de huesos puede ayudar a cuidar las articulaciones?

El interés por el colágeno y las articulaciones no es casual.

El cartílago articular contiene una matriz rica en colágeno y otros componentes estructurales. Por ello, el colágeno se ha estudiado como ingrediente nutricional de apoyo en perros con problemas articulares.

Algunos estudios realizados en perros con osteoartritis han encontrado resultados prometedores utilizando colágeno hidrolizado o péptidos de colágeno, incluyendo mejoras en determinados parámetros relacionados con la movilidad o la cojera. Sin embargo, la evidencia disponible todavía tiene limitaciones y no están bien establecidas las dosis óptimas ni el efecto de todos los tipos de colágeno.

Por eso, podemos considerar el colágeno un componente interesante dentro de una estrategia nutricional para el cuidado de las articulaciones, pero no debemos confundir esto con un tratamiento para la artrosis.

¿Cuanto más colágeno, mejor?

No necesariamente.

Lo que sí podemos decir es que un caldo preparado con ingredientes ricos en colágeno tendrá un mayor aporte de estos compuestos que uno elaborado con ingredientes que contienen poco tejido conectivo.

Sin embargo, no existe una relación establecida que permita afirmar que duplicar el contenido de colágeno de un caldo vaya a duplicar sus beneficios articulares.

Además, los estudios realizados en perros utilizan productos de colágeno concretos y cantidades determinadas, por lo que sus resultados no pueden trasladarse directamente a cualquier caldo de huesos.

Así que, si queremos aprovechar el caldo como complemento nutricional, tiene sentido elegir una elaboración que incluya huesos, cartílagos y tejidos conectivos, pero sin convertir el contenido de colágeno en una promesa terapéutica.

¿El caldo de huesos aporta calcio?

Aunque los huesos contienen mucho calcio, no todo el calcio del hueso pasa al agua durante la cocción.

La cantidad de minerales que termina en el caldo dependerá de diferentes factores, por lo que un caldo casero no debe considerarse una fuente de calcio estandarizada.

Por este motivo, no debemos utilizar el caldo de huesos para equilibrar una dieta ni para corregir una posible deficiencia de calcio.

Si una alimentación necesita ser suplementada, debe hacerse teniendo en cuenta su composición nutricional completa.

¿Cómo preparar caldo de huesos para perros?

Prepararlo en casa puede ser sencillo, siempre que utilicemos ingredientes adecuados.

Ingredientes

  • Huesos con carne
  • Agua suficiente para cubrirlos.
  • Opcionalmente, verduras aptas para perros.

No se debe añadir sal, especias ni condimentos.

Preparación

  1. Coloca los huesos en una olla.
  2. Añade agua suficiente para cubrirlos.
  3. Cocina a fuego lento durante varias horas (3-4h).
  4. Retira todos los huesos y restos sólidos.
  5. Deja enfriar el caldo.
  6. Retira la grasa visible de la superficie si es abundante.
  7. Guarda el caldo correctamente refrigerado o congélalo en pequeñas porciones.

Cuando se enfría, un caldo rico en colágeno puede adquirir una textura gelatinosa en la parte superior. Esto se debe a la transformación del colágeno en gelatina durante la elaboración.

¿No tienes tiempo para prepararlo?

Preparar un caldo de huesos casero requiere varias horas de cocción y, además, hay que dejarlo enfriar, retirar los huesos y conservarlo correctamente.

Si quieres incorporar este complemento a la alimentación de tu perro pero no tienes tiempo para prepararlo en casa, también puedes optar por una alternativa ya preparada.

En Bestial contamos con nuestros propios caldos de huesos, con y sin verduras, elaborado para que puedas incorporarlo fácilmente a la alimentación de tu perro sin tener que dedicar horas a su preparación.

Una opción práctica para añadir sabor, humedad y los componentes derivados del colágeno del caldo a su ración habitual.

Muy importante: los huesos no se deben ofrecer

Aunque los huesos sean el ingrediente utilizado para preparar el caldo, no debemos ofrecerlos después al perro.

Los huesos, pueden provocar lesiones, obstrucciones u otros problemas si se mastican o ingieren una vez cocinados. Por ello, deben retirarse completamente antes de ofrecer el caldo.

El caldo debe quedar libre de fragmentos de hueso.

¿Qué ingredientes no debe llevar?

Un caldo para perros debe ser mucho más sencillo que un caldo preparado para las personas.

Debemos evitar especialmente:

  • Cebolla.
  • Ajo.
  • Puerro.
  • Cebollino.
  • Chalota.
  • Sal.
  • Cubitos de caldo.
  • Salsas.
  • Condimentos.
  • Especias.
  • Exceso de grasa.

La cebolla, el ajo, el puerro y el cebollino pertenecen al género Allium y pueden producir toxicidad en perros.

Por eso, un caldo preparado para las personas no debe darse automáticamente a un perro.

¿Cuánto caldo puede tomar un perro?

No existe una cantidad universal, ya que dependerá del tamaño del perro, su alimentación y la composición del caldo.

Como referencia, cuando utilizamos un caldo como topper, debe considerarse un complemento y no desplazar una cantidad importante del alimento completo.

Las recomendaciones de WSAVA indican que los premios y complementos no deberían superar aproximadamente el 10 % de las calorías diarias.

En el caso concreto del caldo, lo más importante es tener en cuenta la composición concreta del producto y las necesidades del perro.

¿Se puede dar caldo de huesos todos los días?

Puede incorporarse de forma habitual en pequeñas cantidades si encaja dentro de la alimentación global del perro, pero no es necesario ofrecerlo todos los días.

Si el perro ya recibe una alimentación completa y equilibrada, el caldo es simplemente un complemento que puede aportar variedad, humedad y sabor.

Cuando se ofrece con frecuencia, conviene controlar la cantidad para que no desplace una parte significativa de la dieta principal.

¿Puede tomarlo un perro con problemas digestivos?

Es un complemento con alta digestibilidad. Mientras que al perrito no le siente mal se puede consumir sin problema. No debe considerarse un tratamiento para la diarrea, los vómitos u otros problemas digestivos.

Si existen vómitos persistentes, diarrea intensa, sangre en las heces, dolor abdominal, apatía u otros signos de enfermedad, es importante consultar con un veterinario.

En perros con enfermedades diagnosticadas o que siguen una dieta veterinaria específica, cualquier complemento debería valorarse teniendo en cuenta sus necesidades individuales.

Preguntas frecuentes sobre el caldo de huesos para perros

¿Un cachorro puede tomar caldo de huesos?

Un cachorro sano puede tomar pequeñas cantidades de un caldo adecuadamente preparado, pero su alimentación principal debe ser completa y estar adaptada a las necesidades específicas del crecimiento.

¿Se puede congelar el caldo de huesos?

Sí. Una opción muy práctica es congelarlo en pequeñas porciones para utilizar únicamente la cantidad necesaria en cada ocasión. Puede congelarse en cubiteras.

¿El caldo de huesos sustituye el agua?

No. Aunque aporta una cantidad importante de líquido, el perro debe disponer siempre de agua fresca y limpia.

¿El caldo de huesos sirve como suplemento de calcio?

No. La cantidad de calcio que llega al caldo es variable y no debe utilizarse para equilibrar una dieta.

¿El caldo de huesos es bueno para las articulaciones?

Puede aportar colágeno y otros componentes derivados de los tejidos conectivos, que resultan interesantes desde el punto de vista nutricional. Además, algunos estudios han investigado beneficios en el uso de colágeno como apoyo nutricional en perros con osteoartritis.

Sin embargo, un caldo de huesos no debe considerarse un tratamiento para la artrosis ni sustituir las recomendaciones de un veterinario, pero se puede ofrecer como suplemento.

¿Puede provocar diarrea?

Como cualquier alimento nuevo, introducirlo de forma brusca o en cantidades elevadas puede causar molestias digestivas en algunos perros. También puede influir su contenido en grasa.

Por eso, es recomendable empezar con una cantidad pequeña y valorar la tolerancia.

Conclusión

El caldo de huesos puede ser mucho más que una forma de hacer una comida más sabrosa.

Bien preparado, puede aportar humedad, mejorar la palatabilidad y proporcionar gelatina y compuestos derivados del colágeno, especialmente cuando se elabora con huesos, cartílagos y tejidos conectivos.

El colágeno también es un componente interesante desde el punto de vista de la salud articular. Aunque la investigación en perros sobre colágeno como apoyo nutricional es prometedora.

Por eso, la mejor forma de incorporarlo es entenderlo como un complemento dentro de una alimentación completa y equilibrada, no como un tratamiento ni como sustituto de una dieta adecuada.

Y si preparar un caldo casero no encaja con tu día a día, el caldo de huesos de Bestial puede ser una alternativa práctica para disfrutar de este complemento sin tener que pasar horas en la cocina.

Así podemos incorporar fácilmente sabor, humedad y componentes derivados del colágeno a la alimentación, siempre dentro de una dieta adecuada para las necesidades de cada perro.

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Perro mirando hamburguesa